
Dos test realizados a inmigrantes ponen en tela de juicio sus conocimientos en cuanto a las normas básicas de circulación y las de seguridad vial. Desde la Confederación Nacional de Autoescuelas apuestan por revisar sus permisos de conducción.
Un estudio realizado por la Confederación Nacional de Autoescuelas (CNAE) y la Asociación Stop Accidentes, pone en tela de juicio los conocimientos de los inmigrantes iberoamericanos en materia de seguridad vial y normas básicas de circulación.
Ambas organizaciones han realizado dos cuestionarios a un total de 310 inmigrantes iberoamericanos que realizan un curso de formación y sensibilización en materia de prevención y seguridad vial. El primero de ellos era sobre señales y el otro sobre normas de circulación. Las conclusiones extraídas de los cuestionarios son, cuanto menos, preocupantes.
En el test de diez preguntas, referente a las normas básicas de circulación, un 49% de los encuestados no llegó a tener más de 5 preguntas correctas, mientras que sólo un 3% acertó entre 9 y 10 respuestas.
En donde si se han obtenido buenos resultados es en la cuestión de la conducción bajo los efectos del alcohol. Preguntados sobre si es peligroso conducir después de haber bebido, un 10,25 por ciento dice que depende de la cantidad de alcohol ingerida; un 5,9 por ciento en función de si se es buen o mal conductor; y un 64,4 por ciento siempre, "lo que demuestra un grado de concienciación muy adecuado".
El estudio también hace referencia a que más del 50% de los encuestados considera que debería recibir formación complementaria en materia de seguridad vial. Sin embargo, un 14,28 por ciento cree que no debería recibirla puesto que es una "molestia", a la vez que a un 19,56 por ciento no le importaría, siempre y cuando pueda acudir al trabajo.
De entre todos los sometidos a los test, el 34,78 por ciento tenía permiso de conducir y un 19,87 por ciento no lo había obtenido en España, solo lo había convalidado aquí. El presidente de CNAE, José Miguel Báez, ha alertado en este sentido de que en muchos países latinoamericanos no existe un registro de conductores, no se realizan exámenes de conducir y conseguir un carné se realiza de manera "corrupta", incluso comprándolo, y en muchos casos no se acude a la autoescuela.
Así, ha propuesto canjear los permisos de conducir de los inmigrantes iberoamericanos residentes en España, siempre y cuando sean revisados por Tráfico, para cerciorarse de que esos conductores están formados y son aptos para circular por las carreteras españolas.
Por su parte, la fundadora de Stop Accidentes y presidenta de la asociación en Iberoamérica, Jeanne Picard, ha afirmado que en la mayor parte de estos casos se obtiene el permiso para conducir con una "corrupción total". A su juicio, se trata también de "un problema de mentalidad" porque "en esos países quien enseña a conducir es un padre, como en España se hacía hace 50 años".

