Cuando hay una publicidad excesivamente machacona, siempre tengo tendencia a dudar muy mucho de sus virtudes. Los buenos argumentos no necesitan de la insistencia............pero claro, hablamos de publicidad o mejor habría que llamarla manipulicidad.
Por supuesto hay que leer la noticia con cierta distancia, porque la fuente también puede estar manipulada y habría que contrastar................pero no soy periodista.
