
Las negociaciones de Piaggio con la Generalitat catalana han ido encaminadas a que se hiciera esta operación con fondos públicos, pero la maltrecha economía de la comunidad autónoma ha hecho que esa ayuda fuera insuficiente a ojos de los italianos. Según fuentes de la Generalitat Piaggio pretendía que el peso de la reconversión fuera por parte de fondos públicos con muy poco aporte propio, algo a lo que no se podía plegar el gobierno autónomo.
Así las cosas los trabajadores de Derbi agotarán sus vías de defensa y ya han organizado una huelga para el 29 de febrero, aunque son pocas las esperanzas de que ello tenga algún efecto. Las fuentes sindicales siguen refiriéndose a que Piaggio incumple varios acuerdos con los trabajadores con esta medida, pero el tiempo corre en contra y ya se ha fijado el 31 de julio como la fecha en que se dejaran de producir motos Derbi allí.
Veremos si se pueden salvar algunos de esos puestos de trabajo con la búsqueda de un inversor externo que no llega, algo que visto como están los números del mercado de las dos ruedas no parece muy viable y menos en este corto periodo de tiempo.

