
Lamborghini tiene previsto iniciar una arriesgada estrategia con el lanzamiento en 2016 de su primer SUV. Esta decisión del fabricante italiano tiene como objetivo acercarse a su principal competidor en el mercado, Porsche, cuyo modelo Cayenne ha gozado de una enorme aceptación.
Esta apuesta de Lamborghini supone romper la línea superdeportiva tradicional de la marca y asumir el riesgo de no convencer a su clientela más fiel. Por su parte, desde la firma se espera conseguir un hueco en un segmento cada día más importante como el de los SUV de lujo.
Los aficionados a esta marca ya se han empezado a pronunciar acerca de esta posible llegada de Lamborghini a este sector: “Un SUV podría ser bueno, pero tendría que ser el más rápido del planeta y parecer extremadamente radicalâ€, afirma Andrew Romanowski, presidente del mayor club de propietarios de Lamborghini.
Este proyecto demuestra el empeño del Grupo Volkswagen por explotar la rentabilidad de Lamborghini, consiguiendo satisfacer a otro tipo de públicos con el objetivo de incrementar los niveles de demanda.
La llegada de Lamborghini al sector de los SUV de lujo llegaría en un momento en el que según predicciones de la consultora IHS Automotive, las ventas en esta rama crecerían un 20% en Europa y un 30% en Estados Unidos.
Otra marca de superdeportivos que planea su desembarco en este segmento es Maserati, del Grupo Fiat, que ha desvelado su modelo Kubang.


