La retención fue tal que tras la hora punta, el atasco continuó y a las 8.54 de la mañana la situación era todavía más complicada que al principio. Entre los puntos más conflictivos destacaron la M-40 en su tramo que une la carretera de Carabanchel a Villaverde y la M-11, con 19,7 kilómetros y 2 horas y 36 minutos de retraso, y entre la M-301 con la M-11, con 17,7 kilómetros y algo más de dos horas. De La carretera de Colmenar Viejo (M-607) a la de Fuencarral (M-607) el tráfico también estuvo parado 13,7 kilómetros acumulando casi 74 minutos de demora.
Desde TomTom recuerdan que hoy en día existen dispositivos de navegación avanzados y fáciles de usar, capaces de advertir de estas situaciones e incluso de eludirlas. Mediante el empleo de estos GPS, se espera que en el futuro estos grandes atascos no se produzcan o al menos no de igual manera. Quienes los han sufrido en su propia piel seguro que tomarán medidas para contribuir a que así sea.

