Hace cinco años paré con una amiga a auxiliar a una joven un que previamente había perdido el control de su vehículo y se había estrellado contra nosotras. Tras el choque decidimos parar el vehículo en el arcén, poner los intermitentes para hacernos visibles, ya que era de noche, y acudir a su auxilio.
Otros dos vehículos más se detuvieron y pararon en su auxilio. Pero hubo un tercer coche, que haciendo caso omiso a todos los avisos que tenía en carretera que le indicaban que parara, decidió adelantar al vehículo que llevaba delante sin mirar al frente. Lo que produjo el brutal segundo accidente de la noche, destruyendo la vida de mi amiga que falleció en el impacto y llevándome arrastrada en el guardabarros los 37 metros que tuvo su frenada hasta que salí disparada en medio de la calzada.

Esto produjo daños irreversibles en mi cuerpo, innumerables operaciones, daños colaterales para dos familias destrozadas, una que acababa de perder a su tesoro más preciado, su hija. Y otra que se encontraba al borde de perderme a mí.
Con más de 30 operaciones a mis espaldas, 18 días en coma, 42 en REANIMACIÓN, 6 meses ingresada y tras regenerar unos pulmones destrozados, un hígado partido, rotura de omoplato, clavícula, cráneo, pelvis, pubis, tibia, peroné… He conseguido rehacer mi vida.
Y he escrito un libro que he llamado ‘Vive’, y con el que intento demostrar que se puede, claro que se puede, seguir adelante. Es más, animo a todo aquel que sufra cambios drásticos en su vida a que lo intente, y luche por conseguirlo.
Tenemos que creer en nosotros mismos, debemos hacerlo. Y no dejar nunca que nos frenen los pies ni nos digan que no valemos. Todo en esta vida es posible en su justa medida, tan solo hemos de encontrar cual es la nuestra.
Vive, tenemos una vida maravillosa para disfrutar, para aprender, para soñar… aprovéchala.
Un saludo y hasta siempre.

