
Todos podemos tener un despiste, pero no cuesta nada ante la duda consultar el dicionario.




Ha partyr de hahorra cuando pyenxex en hortojrafiha, pensaras en mí hen vez dehel pynjuyno hi de paxo te hahorro el pisipicolojo.Rober escribió:No me gusta, me a recordado al Pingu.





Efectivamente haberlas haylas, y todos sin excepción metemos la gamba..........pero el saber no ocupa lugar.Putin escribió:porque haberlas hailas

Precisamente:Alfrenci escribió:Efectivamente haberlas haylas, y todos sin excepción metemos la gamba..........pero el saber no ocupa lugar.Putin escribió:porque haberlas hailas


Putin escribió:Precisamente:Alfrenci escribió:Efectivamente haberlas haylas, y todos sin excepción metemos la gamba..........pero el saber no ocupa lugar.Putin escribió:porque haberlas hailas
Para empezar con la ortografía, te diré que ese caso concreto se menciona en el Diccionario panhispánico de dudas (DPD), aunque no es fácil de localizar. La y griega se mantiene tal cual en esa combinación de verbo y pronombre, o sea, hay que escribir haylas:
i. [...]
5. El sonido /i/ puede ser representado también por la letra y. Esto ocurre en los casos siguientes:
[...]
c) En interior de palabra, cuando a una forma verbal terminada en -y se le añade un pronombre enclítico: haylas, voyme, doyte. (http://buscon.rae.es/dpdI/SrvltGUIBusDP )
La forma es doblemente rara porque no solo no es habitual hoy posponer el pronombre átono al verbo, sino que, además, da la casualidad de que esa terminación verbal en -y es muy poco frecuente en español. Ahora solo se me ocurren como ejemplos hay, doy, voy, soy. Es posible que haya alguno más, pero no serán muchos. Esa -y es en realidad el resto que ha quedado de un antiguo deíctico y procedente del latín hic 'ahí'. Es el mismo que aparece todavía como palabra con independencia gráfica en el equivalente de hay en francés (il y a) o en catalán (hi ha) (en el caso catalán, incluso se mantiene la hache etimológica). Sin la adición de ese elemento clítico, la primera persona de singular del presente de indicativo de dar, ir y ser sería, respectivamente, do, vo y so, que es lo que sería de esperar y más acorde con lo que encontramos en la conjugación de otras lenguas románicas.
¿Por qué dejaron de posponerse al verbo los pronombres átonos? Bueno, en realidad esa es una pregunta que no tiene respuesta. Hace ya décadas que se abandonaron los intentos de dar explicaciones causales al cambio lingüístico. El sistema de la lengua es funcional en cualquiera de sus estadios y podría seguir funcionando de esa forma indefinidamente, y, sin embargo, se está reorganizando constantemente, dando lugar a nuevas configuraciones que siguen siendo perfectamente funcionales. No hay debilidades ni desequilibrios ni nada por el estilo que permita explicar tales cambios. Lo que sí se sabe, en cambio, es para qué cambian los sistemas lingüísticos. En los hablantes hay siempre una tensión entre conservadurismo lingüístico e innovación, de manera semejante a lo que ocurre con la moda. Por un lado, sentimos la necesidad de hablar como los demás para sentirnos parte de una comunidad. Esto contribuye a mantener las formas antiguas, tradicionales. Por otro lado, sentimos la necesidad de expresarnos de forma original, personal, para distinguirnos de los demás. Esto da lugar a la invención de formas nuevas para evitar las antiguas, que están desgastadas por el uso y resultan poco expresivas. Cuando una ocurrencia ocasional de un hablante triunfa, otros empiezan a imitarle, y con el tiempo esa ocurrencia puede llegar a integrarse en la lengua. Una vez que eso ocurre, entra en un proceso de convencionalización que hace que se vaya desgastando y perdiendo expresividad, con lo que, en algún momento, acabará siendo desplazada por otras más originales. Al final, se reduce todo a la manía de los hijos de llevarles la contraria a los padres o a la de no ponerse esta temporada la ropa de la anterior.![]()
