
Este coupé japonés de 4,25 metros se encuentra entre el selecto grupo de automóviles capaces de generar unas sensaciones de conducción fuera de lo común. Su potente motorización 3.7 V6 de 328 CV unida a un eficaz chasis, capaz de llevarnos pegados al suelo, dan como resultado grandes dosis de diversión al volante para los amantes de la conducción más deportiva. Su estética agresiva es el condimento perfecto para lograr un vehículo con verdadero carácter propio.
Entre sus competidores de segmento se encuentran el Audi TT RS Coupé, el Porsche Cayman o el BMW Z4 que, si bien le superan en prestaciones, también exigen un mayor desembolso. Y es que es difícil encontrar en nuestro mercado un coupé de la potencia y características dinámicas del 370Z a un precio más competitivo.
PVP
Unidad probada: 52.710 €
Diseño
La agresiva apariencia de este biplaza japonés se basa en unas formas compactas y robustas que comienzan en el frontal. Éste está presidido por una gran parrilla en la parte baja y unas ópticas en forma de flecha. El vehículo sigue una línea típicamente deportiva, con un morro de gran longitud y unos relativamente cortos voladizos delantero y trasero.
Cabe remarcar sus hombros anchos y elevados, que marcan la línea lateral del vehículo. No hay que pasar por alto los robustos pasos de rueda, que subrayan el aspecto musculoso de este Nissan. Llaman la atención las prominentes manecillas de las puertas, orientadas en sentido vertical. La trasera del coupé nipón destaca por sus ópticas en forma de boomerang con las que se logra una estética fluida y que inspira movimiento.
También realzan su carácter deportivo la doble salida de escape cromado de importante diámetro y el alerón trasero. Por su parte, algunos trazos de su diseño están inspirados en el GT-R, el superdeportivo de la firma japonesa, como por ejemplo la caída en ángulo del techo. En cuestión de dimensiones, el 370Z cuenta con una longitud de 4,25 metros, mientras que mide 1,32 m de alto y 1,85 m de ancho.

Habitabilidad
La deportividad derivada de la apariencia estética tiene su paralelismo dentro del habitáculo. En este aspecto, lo primero que se percibe al sentarse al volante del 370Z es la postura de conducción, que se distingue por ser muy baja. Además de lograr un óptimo reparto de pesos, el hecho de conducir tan próximos al suelo incrementa la sensación de control del vehículo. Mientras tanto, además de por su confort, los asientos deportivos ofrecen una gran sujeción lateral pensada para una conducción muy dinámica.
El asiento del conductor dispone de un respaldo con mayores apoyos laterales que los del acompañante, además de un acolchado de realce para mejorar el soporte lumbar. De la instrumentación destaca el cuentarrevoluciones, ubicado en el centro del cuadro de relojes en posición principal. Se echa en falta el ajuste del volante en profundidad, ya que éste sólo puede regularse en altura. Los controles de la consola central se distinguen por su ergonomía. Son muy accesibles y de uso intuitivo.
Entre los muchos detalles que plasman la deportividad del vehículo se encuentran los pedales y el reposapiés izquierdo, fabricados de aluminio con inserciones de goma para lograr un mejor agarre. Los dos asientos están separados por una consola central bastante ancha, de modo que los dos pasajeros se benefician de una sensación de amplitud. El maletero del 370Z, como es de esperar en un biplaza deportivo de estas características, es reducido. Aún así, cuenta con un volumen de 235 litros que permite alojar un par de maletas medianas. Detrás de los asientos también existe un espacio para ubicar, por ejemplo, una bolsa de mano.

Mecánica
Uno de los verdaderos caballos de batalla del deportivo coupé de Nissan es el ámbito prestacional. Para ello, una potente mecánica 3.7 V6 con 328 CV fabricada de aluminio se encarga de darle vida. Basado en el que montaba el anterior 350Z, este motor evolucionado mejora las cifras de par y potencia de aquél. Registra un par motor de 363 Nm a 5.200 rpm y empuja con imponente fuerza desde muy abajo. Su rango de aceleración es enorme y se mantiene hasta por encima de las 7.000 vueltas.
Gracias al ímpetu de este V6, el 370Z consigue detener el cronómetro en el 0-100 km/h en tan sólo 5,6 segundos y puede alcanzar una velocidad máxima de 250. Y todo ello, marcando un aceptable consumo combinado de 10,5 litros cada 100 km que, si bien no es de los mejores de su categoría, tampoco se dispara demasiado.
En la unidad que hemos probado, el motor 3.7 se asocia a una cómoda y eficaz caja automática de siete velocidades. Su velocidad de cambio es rapidísima en modo totalmente automático y se mantiene si seleccionemos el modo secuencial. Gracias a las levas de magnesio situadas tras el volante se puede gestionar esta alternativa que multiplica la libertad y la diversión. La transmisión cuenta con el sistema Downshift Rev Matching (DRM), cuyo cometido consiste en dar un ligero golpe de gas al reducir en modo secuencial para que las marchas se engranen de forma más suave.

Comportamiento
Si el motor es uno de los mayores potenciales del 370Z, su dinámica tampoco se queda corta. Y es que su eficaz chasis, su tracción trasera y la firme suspensión delantera de doble trapecio y trasera multibrazo son elementos ideales para los amantes de la conducción más deportiva. El reparto de pesos vuelve a jugar, al igual que en la posición de los asientos, un positivo papel en su comportamiento, ya que el motor está situado en una posición bastante retrasada.
En conjunto, el vehículo logra unas cotas de estabilidad supremas que permiten rodar a ritmos muy elevados con total seguridad y control. La presencia del diferencial viscoso de deslizamiento limitado (VLSD) contribuye en gran medida a ello y genera la sensación de viajar pegados al asfalto. Asimismo, el biplaza de Nissan se caracteriza por su encomiable agilidad, factor que se ve reforzado por la precisión de la dirección, que varía su dureza en función de la velocidad.
En zonas de buena adherencia podemos desconectar el control de estabilidad a través de un botón situado en el salpicadero. De todos modos, el sistema no es demasiado intrusivo cuando está activado y proporciona bastante libertad. Para detener el vehículo, éste cuenta con un sistema de frenado de altas prestaciones que integra grandes discos ventilados en las cuatro ruedas y pinzas con pistones de aluminio, delante.

Seguridad
Entre el equipamiento específico de seguridad del biplaza japonés se encuentran los airbag frontales, laterales y de cortina, además del ABS con distribuidor electrónico de frenada (EBD) y la asistencia a la frenada de emergencia. Cuenta además con control de estabilidad (ESP) con la comentada posibilidad de desconexión y diferencial de deslizamiento limitado (VLSD). También equipa cinturones de seguridad con pretensor y limitador de carga.

Valoración final
El 370Z es uno de esos coches pensados, sobre todo, para los amantes de la diversión al volante y de las sensaciones fuertes. Sus tremendas posibilidades deportivas en cuanto a empuje y a agarre al asfalto le convierten en un espécimen que fomenta el gusto por la conducción más animada. Y lo que no hay que pasar por alto es su precio, ya que será difícil encontrar un rival de segmento con capacidades semejantes a un importe más bajo.


