Del 19 al 22 de mayo, más de 1.000 Vespas oficialmente registradas (como en la mayoría de las grandes concentraciones, la cantidad de asistentes reales podría duplicar esta cifra) disfrutaron de esta zona del norte de Europa, además de todos los eventos programados por los organizadores. Entre ellos, uno de los más importantes fue la ruta hacia Lillehammer, sede de los Juegos Olímpicos de Invierno de 1994.
Sin embargo, el más emblemático fue el recorrido del sábado por la mañana, que reunió a cientos de Vespas de todo tipo y condición, desde los modelos más clásicos de los años 50 hasta las últimas unidades salidas de fábrica, con motores de inyección electrónica y cambio automático. Todas ellas configuraron una procesión de más de 80 km que concluyó en la zona acampada y en un show acrobático.
Éste es el quinto evento de esta serie, que se inició en el año 2007 en San Marino, para pasar a Cefalu, en Sicilia, y seguir en Zell Am See, en Austria. En 2010 fue Fátima la ciudad que disfrutó de la llegada de las ‘Vespas’; el año que viene, la capital de Inglaterra será la urbe elegida.
Un total de 150 clubs de más de 20 países asisten a esta concentración, que confirma el carisma y la leyenda de un vehículo que nació como eminentemente práctico y urbano en plena posguerra, y con el tiempo ha llegado a ser todo un símbolo de la movilidad y el disfrute sobre dos ruedas.


