Estamos de celebración, ¡Alahurina ha cumplido los 100.000 km!
Nos pilló de viaje y ya me veía parando en medio de la autopista para hacer las fotos de rigor, pero cuando marcaba 99.999, apareció una gasolinera que nos facilitó la sesión de fotos. Pero claro, 99.999 km, no son 100.000
Hacemos entre 30.000 y 35.000 km al año, y ha demostrado comodidad, fiabilidad y economía.
El principal uso que le damos, es que me lleve a trabajar todos los días, unos 150 km diarios. Luego, salidas de fin de semana. En puentes, algún viajecito, siempre dentro de la península. Y en vacaciones, viajes más largos, como cruzar los Pirineos de punta a punta o recorrer los Alpes (crónica en proceso). De momento!
Para mi forma de conducción, es la moto ideal. No echo en falta potencia, pero sí algo de mordiente inicial en la frenada delantera, algo solucionable.
El mantenimiento se lo hago yo y os aseguro que la moto está tan mimada como otros integrantes de la casa.
La única avería que ha tenido fue la piña derecha achicharrada, un fallo típico por que el circuito no lleva relé.
Una caída sin consecuencias. Circulando a 15 km/h por un camino de tierra de 6 mts de ancho, voy y meto la rueda delantera en la única grieta que hay, no tengo perdón.
¡Larga vida Alahurina!


