Con estos calores veraniegos, a servidora le encanta disfrutar de un buen helado en casa, en ese mágico momento de tardeo con peli, o después de cenar...o después, o antes...de lo que a uno le apetezca.
Suelo comprar helados de Haagen Dazs, porque son los únicos que no me parecen "del palo", o dicho de otra forma, los que más parecidos me saben a los buenos helados "caseros" que pueden encontrarse en las (buenas) heladerías. De hecho, hasta estas últimas no son fáciles de encontrar a veces.
He probado infinidad de marcas y sabores, desde los de marca blanca de grandes superficies, hasta los típicos magnum, carte d'or etc, que ya duplican o triplican en precio a los primeros, para entendernos, baratos.
Al final, exceptuando como decía a los de Haagen Dazs, todos me dejan al final ese regustillo a grasa vegetal, a producto ultraprocesado...y es un bajón, ¿verdad? Cbfero heladero, sé que me entiendes.
¿Y cuál es el problema? pensaréis...pues el de siempre, que lo bueno suele ser caro. Y a casi 7€ la tarrina...ejem.
La buena noticia es: por fin encontré EL HELADO.
Sí, amiguitos...se acabó la búsqueda del santo grial, del bellocino de oro de los buenos helados...y baratos. He hallado la respuesta a mis reiteradas plegarias (quizá el Altísimo la puso en mi camino, por pesao), a mis súplicas de plañidera desarrapada. Por fin, la perfecta comunión entre mis maltratadas papilas gustativas, mi psique atormentada y el cada vez más lejano fondo de mis bolsillos, todos ellos han conocido gozo completo, júbilo sin igual...el equilibrio entre el ying y el yang, el karma de buen rollo!
Vale, ya:
Lugar: LIDL
Marca: Gelatelli
Forma y color: son una copia de las tarrinas de haagen dazs, no necesitáis más datos.
Precio: poco más de 2€ la tarrina de 500ml
De momento he probado los de chocolate belga, nueces de macadamia, y tarta de queso. Buahhhhhhhhh



