Se pone verde y en el interior de dicha rotonda va un coche lentísimo, así que asomo un pelín el morro esperando para salir, cuando en ese momento llega un Vectra a un velocidad bastante elevada por el carril exterior. Yo ya justo había empezado a salir, clavo el freno porque me pilla de improviso y me libro por los pelos.
Seguidamente el Vectra me empieza a perseguir, le hago gestos de disculpa, porque yo había metido el morro ligeramente pero sin impedirle el paso en absoluto. Me dice que pare que le he dado, yo lo veo totalmente absurdo y no le hago ni caso, pero sigue insistiendo y dando volantazos, así que para evitar que ahora sí me de un golpe me paro.
Es un chaval sudamericano de unos 30 años, su coche tiene 10 años y tiene golpes y roces por todas partes. Me bajo tranquilamente y le digo que mi parachoques está impoluto, ni un mísero roce (ni siquiera de aparcamiento), y él insiste en que le he dado.
No tarda en llamar a la policía municipal y llegan increíblemente rápido, ni dos minutos.
Los policías ven la situación y no salen de su asombro, mi coche no tiene ni la más mínima marca de haber impactado y el suyo tiene roces por todas partes, incluso el parachoques desencajado.
De repente el sudamericano sonríe absurdamente y dice que tenemos razón y que le había parecido que le había dado.
El agente me comenta que le ha parecido muy extraña su actitud, ya que llamó alterado y ahora de repente reconocía que no había pasado nada. Eso sí, si llego a tener la esquina rozada de alguna otra ocasión, de aparcar, etc.....se me hubiera complicado el tema, porque hubiera sido su palabra contra la mía.
Así que supongo que el "listo" quería que le diera la razón y así poder estrenar un parachoques recién pintado. El desgraciado se había ido, pero yo entiendo que molestar a la policía por algo falso debería haber tenido alguna consecuencia a modo de advertencia o multa, y más viendo claramente como quería cometer un fraude.
¡Mucho cuidado con esta gentuza! En ciudades más grandes sabido es que algunos se meten en las rotondas dando vueltas sin parar por el carril exterior y buscando que les golpeen para que les dejen el coche a estrenar y gratis, y en otros países peatones simulan atropellos para cobrar indemnizaciones.



