Hay que pensar también en los coches de empresa a nivel de directivos, que siempre o casi siempre son obligatoriamente diésel para garantizar un "menor coste" en los desplazamientos de trabajo. Ahí es donde tienen muchísima salida los coches germanos con mecánicas diésel. Esta semana por ejemplo he hecho un trayecto de copiloto en un A5 de gerencia equipado hasta arriba pero con motor diésel. El coche precioso, pero escuchar ese sonido diésel para mí es una decepción. Pero claro, por otro lado ese coche hace más de 1000 km a la semana, y ahí el diésel es necesario...
Alfrenci escribió:Porsche lo ha tenido que hacer con el Cayenne y el Panamera, pero por pura supervivencia y quiero creer que no por convicción absoluta.
El Cayenne fue considerado una aberración por los puristas (el Panamera no tanto), pero personalmente pienso que bendita aberración, porque permitió dar verde al proyecto Cayman, que para mí es uno de los deportivos más equilibrados y apetitosos del mercado actual (y ya ni os cuento el recién presentado Cayman GT4 que pone en jaque al mismísimo rey 911).
Otra marca que cayó en el mismo tipo de "aberraciones" fue Jaguar, doblegándose al mercado diésel y lo que más dio que hablar, al mercado de las carrocerías familiares con el X-Type Estate; pero gracias a eso ha podido sanear unas cuentas que se antojaban muy complicadas hace años, cuando incluso en 2008 Ford se la sacó de encima vendiéndola a los indios. Pero ahora tiene en catálogo cosas tan interesantes y deportivas como el F-Type y se habla de un posible nuevo E-Type que dará mucho que hablar...
Conclusión: que bendito el diésel que hace cuadrar los balances, para que los gasolinillas como nosotros podamos tener alternativas que comprarnos si nos toca un día la lotería

La línea recta puede ser la más corta, pero no la más divertida.