Hoy en Pamplona ha estado todo el día nevando y como tenía que coger el coche he aprovechado para ir probando sus reacciones en firme deslizante.
Al principio con mucho cuidado, calculando las inercias y demás, y luego ya disfrutando mucho forzando las entradas en las rotondas y contravolanteando ligeramente.
Sin macarradas y en zonas con nulo tráfico por supuesto, me he divertido mucho.
Ya por ciudad, con nieve derretida y con tráfico, ya con mucho cuidado y delicadeza, pero divertido también notando como el coche subvira ligeramente y aprecias un aligeramiento de la dirección. El tren trasero por suerte inamovible salvo tirando del freno de mano.
Insisto que con mucha tranquilidad y sin grandes excesos, pero me lo he tomado como un aprendizaje. Con más nieve y en puertos de montaña ya cambiaría mucho el panorama y ya no sería tan divertido ni mucho menos.
Supongo que el llevar ruedas estrechas ayuda en estas circunstancias, porque un Hyundai i40 con ruedas anchas las ha pasado canutas en una zona y yo he pasado sin ninguna dificultad.
¿Os gusta o todo lo contrario?
4 Opciones.









