Los antiguos marineros fueron a menudo guiados a casa por hogueras construidas en las colinas, que más tarde fueron elevadas y evolucionaron en los faros. Estos crecieron gradualmente más altos y fuertes y se movieron más cerca del mar. La mayoría de los faros que en la actualidad siguen en pie son una maravilla de la arquitectura funcional y la ingeniería, soportando lo peor que los mares tienen que ofrecer.
Espectaculares imágenes, imagino que ya estarán todos o casi todos "programados o informatizados" pero me imagino el oficio de farero en algunos de ellos allá por el 1860 tenia que ser la leche!!!
Gracias por compartirlo
Háblame... para que no se duerman mis sentidos háblame...
Mirad, Sancho, después que os hicisteis miembro de caballería andante, habláis de tan rodeada manera que no hay quien os entienda.