Ella decidió fotografiarlos, ellos aceptaron; pero no supo prever lo que las imágenes traerían consigo: críticas, investigaciones policiales y una familia separada.
Tras varios años de crítica, Popova explicó que en el 2012 pudo reencontrarse con los personajes de su obra: Lilya, había superado su adicción tras el escándalo pero abandonó a su familia. Pasha trabajaba como electricista y vivía junto a su pequeña y su nueva pareja.
Duras y denunciables imágenes, la fotógrafa sacando fotos en vez de intervenir y denunciar
http://www.elmostrador.cl/mundo/2014/03 ... ogadictos/
PD. Una pena que haya miles de niñ@s que vivan así...

