La operación se hará sin anestesia por decisión del magistrado
Los cirujanos intentarán dividir en cien partes exactamente iguales la mitad del huevo izquierdo de Castro y las trasplantarán inmediatamente a esos cien jueces a fin de que no se pierda ninguno de los atributos de dignidad, decencia y valentía que necesitan los testículos de los letrados receptores.
Ante la imposibilidad de encontrar en Madrid un quirófano suficientemente grande para acomodar a los cien jueces, al magistrado donante y al numeroso equipo de cirujanos la intervención tendrá lugar en la carpa principal del Circo Ruso, que afortunadamente aún permanece instalado en la capital. A pesar de la expresa petición del juez Castro, los leones y los tigres no estarán sueltos durante los trasplantes. “Me hubiera gustado añadir un poco de emoción pero me dicen que tendríamos problemas de asepsiaâ€, ha puntualizado Castro.
Tampoco los veintisiete litros de vergüenza que el juez de Palma quería donar a la Fiscalía Anticorrupción podrán serle extraídos durante los trasplantes en el Circo Ruso. “No es bueno quitarle medio huevo y una garrafa de vergüenza al mismo tiempoâ€, ha señalado el cirujano jefe. Ante las recomendaciones de algunos médicos acerca de la inconveniencia de la intervención, el juez Castro ha contestado con una de sus escuetas declaraciones: “Ya me creceráâ€, ha dicho.

