Vidal, que ofreció en Talavera una conferencia organizada por el Centro de Información ‘Cerveza y Salud’ y la Asociación de Amas de Casa, Consumidores y Usuarios ‘El Prado’, señaló que, al igual que el aceite de oliva, la fruta de temporada, el pescado, las verdudas o las legumbres, la cerveza es un componente más de la dieta mediterránea y, por lo tanto, su ingesta en dosis adecuadas no es perjudicial.
En esta misma línea, resaltó que tampoco su consumo es sinónimo de obesidad, ya que una caña tiene menos kilocalorías que un vaso de vino. Igualmente, indicó que, como bebida natural, aporta al organismo vitaminas del grupo B, minerales tan importantes como el potasio e incluso ácido fólico.
Respecto a su presencia en la dieta mediterránea, Mercedes Vidal subrayó que hace más de 6.000 años ya se tomaba cerveza en la antigua Mesopotamia y en el antiguo Egipto.
En fin, nada que no supiésemos, no?



