
Puedes contactar con la empresa por teléfono o internet y acudirán raudos y veloces a recogerte con un scooter eléctrico. Además de las cero emisiones el servicio te permite circular sin casco (ya es responsabilidad de cada uno), ya que la moto no pasa de 25 km/h. Está permitido por las leyes holandesas.
Otro punto a su favor es que el precio es cerrado, 2,5 euros para cualquier trayecto en el centro de Amsterdam. Por tanto el riesgo de que te den un rodeo para cobrar más no existe. Además incluye un baúl para llevar tus pertenencias. Desde luego más barato que alquilar una bicicleta, las reinas allí. Menos saludable también.

