
Además de por su curioso diseño este prototipo de bicicleta se caracteriza por integrar en un mismo vehículo y motor eléctrico con su correspondiente batería, pero también un pequeño motor de combustión de 105 cc. El motor eléctrico se sitúa en la rueda trasera y su batería en la delantera. Por su parte el motor de combustión se equipa abajo en el centro para mejorar el centro de gravedad.
El resultado es una máquina muy versátil con tres modos de conducción. Sólo a pedales (tiene que ser costoso moverla con el peso extra de los dos motores más la batería, 67 kilos en total), pedaleo asistido por el motor eléctrico y modo híbrido. En este último actúan conjuntamente el motor térmico y el eléctrico para una velocidad punta de unos 110 km/h. La autonomía se cifra en función de los pedales que des en cada caso para recargar la batería, aunque no ha trascendido.
El objetivo es comercializarla por un precio en torno a 6.000 o 7.000 dólares, unos 5.000 euros al cambio. Ojalá sea el comienzo de una entrada de más motos de tecnología híbrida.



