


Esta tarde he querido aprovechar esta ocasión de hacer un breve recorrido por mi ciudad. La iniciativa parte del Ayuntamiento y de la empresa de alquiler.
Actualmente ya tenemos bicicletas de alquiler, pero ahora quieren dar un paso más por la movilidad ecológica.
Se abonan 4,5 euros mensuales y 6 euros por cada hora de uso. No es barato, pero más caro es un taxi y hay gente que los usa con asiduidad. Se pueden reservar horarios por internet, porque actualmente va a haber pocas unidades y de momento sólo dos puntos de aparcamiento.
Otra ventaja es que en zona azul no pagan.
Mis sensaciones:
Visto por fuera me recuerda más a un microcoche de los de sin carnet que a un coche de verdad. Los remates y el acabado es bastante malo, plasticuchos baratos y sensación de muy baja calidad. Incluso un Dacia Logan le da mil vueltas en este sentido.
Sólo dos plazas, cambio automático, con posición Eco que aún ahorra más.
Arrancamos. Si sueltas el freno empieza a andar sólo, me han advertido que el tacto del freno es brusco, pero a la segunda frenada ya lo manejaba con suavidad. Es absolutamente silencioso y por la zona peatonal he tenido que tocar la bocina para hacerme más visible, había gente que se llegaba a sorprender supongo por no oírlo llegar.
En cuanto he podido he acelerado a fondo y me ha sorprendido muy gratamente, acelera muy muy bien. No le falta potencia en absoluto, es más creo que podría competir con la mayoría de los coches, y es que la aceleración no cesa hasta los 60 km/h que es lo más que lo he podido poner. En carretera lógicamente irá más limitado, pero me han dicho que a 110 km/h iba perfectamente. La autonomía depende de la potencia que utilices pero ronda los 150 km de media. Para ciudad bien, pero para uso interurbano se hace escaso.
Otra cosa que me ha gustado es que aunque a poca velocidad es muy silencioso, acelerando suena como un avión y es espectacular, en ese sentido me recordaba al sonido de las naves espaciales en Star Wars.
Creaba bastante espectación entre el tráfico y la gente lo miraba con curiosidad.
Veo inviable que lo llegue a utilizar, pero no me cabe duda de que a corto-medio plazo los irán evolucionando y serán vehículos igual o más divertidos que los actuales.
Hay marcas como Renault con el Twizy que en zonas urbanas emiten unos pitidos para hacerse notar, y es un factor que considero importante para evitarte sustos con los peatones.
Me he imaginado una moto con todavía mayor aceleración (porque el coche era pequeño, pero las baterías son pesadas) y sin tener que cambiar de marcha y me he imaginado un futuro prometedor.
De momento a disfrutar de la gasolina, que lo que tenga que llegar ya llegará y no parece que se estén dando grandes pasos, va la cosa lenta.

