
Línea de gravilla deliberadamente colocada
Eso no es todo, ya que en conocidas rutas off-road de la zona se han encontrado cables de hierro atados longitudinalmente entre dos árboles a la altura del pecho, una práctica que igualmente busca dañar a los motoristas que disfrutan de las dos ruedas en el lugar.
Está claro que por allí están rondando uno o varios asesinos potenciales que odian a los motoristas, al estilo de esa serie repetida hasta la nausea en las mañanas de Cuatro. Ojalá se le detenga pronto.

