
Desde hace unos años, le he ido dando vueltas a la cabeza de grabar mis rutas con un dron. Había varias cosas en contra, como son la imposibilidad de manejarlo uno mismo a la vez que vas en moto, o la legislación que impide su uso en determinados lugares, carreteras incluidas. La solución era fácil: utilizarlo en pistas. Y cuando estemos parados para poder controlarlo. Pero sin duda esto le resta dinamismo a la escena. Salieron algunos drones que tenían la posibilidad de quedarse estáticos, mientras tú pasabas por debajo con la moto. Pero una vez utilizada esa escena en un vídeo, es un recurso que ya resulta repetitivo. Pero fijaos en el vídeo que os pongo:
[youtube]4vGcH0Bk3hg[/youtube]
Lily, el dron que os presento a continuación elimina de raíz esos problemas, porque es capaz de seguirte sin perderte, hagas lo que hagas. O puede volar alrededor tuyo para realizar una toma panorámica.Y luego se posa grácilmente sobre tu mano. La simplicidad absoluta a la hora de manejarlo es brutal. Se mantiene a la distancia prefijada, a elegir entre 30 metros, o algo menos de 2. Y avanza como máximo a 40 km/h, así que nada de hacer carreras con el dron activado. Su techo de servicio, a unos 15 metros por encima tuyo. 20 minutos de autonomía en vuelo y grabación HD. O fotos. Y a todo esto, es waterproof, así que puedes usarlo si llueve. De todas formas, agradecería también poder controlarlo a mano para realizar otro tipo de tomas, aunque es programable mediante App para smartphones.

Como siempre, lo peor de todo es el precio, unos 1000€. Aunque en pre-reserva (saldrá a la venta a partir de febrero del próximo año), antes del 15 de junio, costará la mitad. Para mí resulta demasiado dinero para comprar un producto que, a pesar de tener muy buena pinta, aún no está en el mercado. Y como siempre pasa en el mundo tecnológico, siempre es mejor esperar a las segundas generaciones, cuando ya el gadget está más que probado, y los costes de producción disminuyan, o marcas rivales saquen productos similares a mejores precios.
Fuente

