
DeVault solo pudo disfrutar en su momento de la moto algo así como un año antes de que la Tiger desapareciera de su jardín donde la tenía aparcada. Apenas se ha deteriorado en todos estos años y mientras que en 1967 estaba tasada en 300 dólares ahora podría conseguir unos 9.000. En todo caso DeVault, que todavía monta en moto, espera poder hacer unos tranquilos paseos con su vieja amiga en ocasiones especiales.
Una historia con final feliz… de momento, que ahora es más golosa que antes aún.


